Cuando dejaste de darle importancia
a tu bostezo primitivo, estás fregado,
no hay vuelta atrás en la salida del alba,
que de nuevo te condena.
Entraste en un laberinto del cual,
tu nuez no quiere escapar
y aunque actues como un despierto
tu alma está apagada.
El tiempo es una pérdida total
en un espacio donde no existe la calma,
cuando reina la nebulosa
el mejor camino es tu almohada.
No hay guerrero que le gane al sueño,
no existen los miedos
que te mantengan despierto,
ni brillo suficiente cuando querés oscuridad.
No luches, no temas, no pierdas,
sin resistencia, dejate llevar
y si no son necesarias las sábanas
ya encontraste un buen lugar.
No pretendas salir del humano,
no es la manera de lograrlo hoy,
mejor apuntale al cielo
y que tu tercer ojo dulces sueños tenga.