amenaza con extinguirse, todo el tiempo,
mas firme sigue, elevándose
torturando al poder, hasta el miedo.
Las arañas siguen trepando por las nubes,
no amenazan, ni matan,
son simples armas de la mente,
son parte del fuego que no cesa.
El sol sigue siendo una ilusión,
un milagro en el que creemos,
una distracción a nuestra creatividad,
la verdadera amenaza de que existe una verdad.
El agua sigue dando calma,
es parte inmensa y porción pequeña
de una fragmentada realidad,
difusa para las nueces con cáscaras.
El pensamiento sigue siendo el mal,
el terror del cine, el enemigo del alma,
el camino a un campo quemado por la lava
del volcán que se queja cuando ve por su ventana.