Alimentás al perro malo,
idiota, con buena voluntad no alcanza,
la rabia que amenaza,
no se cura llenando su panza.
Agrandas el cancer malandra,
novato, estás cayendo en su trampa,
la gula y la traición son amigas
de sonrisas desconfiadas.
Avivas el fuego del bosque encantado,
iluso, si ves cuernos no es toro, es diablo,
cuando sientas el pinchazo
hacete el desenterado.
Destripas al que no tiene calma,
canalla, tus movimientos son crueles
si conoces el color de su alma,
no era más que un perro y ahora es tu esclavo.