No culpes al engranaje,
tu suerte no es más que una ilusión,
una tormenta, una lluvia pasajera,
una brisa, un suspiro que se va.
Las redes son tan delgadas
como los cabellos de una araña
que se hamaca en la pata
de esa luna que brilla cuando la ves.
No sos la tuerca misma,
ni la sintonía fina vibrando,
hay más que espacio y llantos,
somos más que sueños pesados.
Cuando cumplas con lo propuesto,
no esperes más que eso,
la excelencia es, apenas, apariencia
si el circo deja de rolar.
Respira y mastica el aire
hasta que quedes sin ganas de más,
las certezas son polvo cuando descubrís,
que no hay más lindo que vivir.