Ghost Busters

La brisa me aconseja ir con calma,
pero sigue latiendo el humano,
que busca transformar el ocio
en genialidad y la tinta en arte.

Las aves no se inspiran para volar
sin embargo, sigo buscando en los recovecos,
más inhóspitos de la conciencia,
un par de alas que le den sabor a mi sed.

Los grillos me indican que afuera hay paz
y sin discutir con ellos, les confirmo
que continuo siendo un loco que duerme
atrás de un par de puertas de madera.

La corriente del río me convida a descansar,
pero sigo tímido para aceptar
y le doy uso a unos músculos
que alimentan al tonto orgullo.

Una rama se clava en mi pie,
una mosca me jode al pasar,
una roncha comienza a picar,
me siento vivo si no pienso como continuar.