Prestale más atención a las manchas,
porque están cargadas
con mucho más
que una simple cagada.
Las manchas son un árbol y el sol cayendo
pintados en la uña del dedo gordo,
son arte y mágia
en el más bello mensaje de amor.
Las manchas son marcas
que el viento y las aves regalan...
son agujeros negros
en el espacio de una carpa mal armada.
Son esos perros delirantes
que te ladran de la nada,
siendo rabia encarnada
en sus hocicos huesudos de metal.
Las manchas son el verdadero arte,
el que dictamina esa realidad,
el que impone la causalidad,
el que corta la madera seca para trabajar.