Está latente ese insecto
que angustia tus días de celofán
tu carrera en este video juego
comienza a trabarse
porque son muchos los palos
que atraviesan las ruedas.
Se endurece tu mente
se secan tus estrellas
la sed agobia tus encantos
los pulmones te piden
más humo y menos aire
para la pantalla pasar.
No tiene sentido saltear
los niveles sin jugar
ni pausar en la memoria
los trucos aprendidos
en los mares, en los ríos
en la luna y el delirio.
Pero son tantos los que corren
que la carrera se puede tornar
aburrida como pedazos de sueños
que no tienen vida
que son invisibles en los recuerdos
del cuadrado planeta en que vivimos.