-Parece un sueño-dice,
se pellizca el costado
ella no dice nada pero ríe
con los ojos entrecerrados,
él deja de hablar,
los corazones cantan.
El aire se hace espeso
la materia realmente no importa
sí los besos
sí las caricias
sí el abrazo
y el calor del amor.
Unos dedos escalan
los brazos como cordilleras
pasan por el cuello
por la nuca
saltan hasta la pera
y se esfuman en la coronilla.
Ella se ríe
ese momento lo es todo
no hay más allá
que su sonrisa,
el aire circula entre bocas
la realidad se distorsiona.
Cierran sus ojos de lleno
el fuego abunda
el resto no existe
los pensamientos no existen
la energía no tiene forma
es simplemente absoluta.