Punto muerto

Brillaba cuando la aventura era piel
los mapas me excitaban hasta los pelos
dibujaba con pasos en arena y tierra
respiraba sabiendo que era aire
escuchaba sabiendo que era naturaleza.

La aventura se evapora en el olvido
no quiero abrir los ojos
no hay razón para salir de la cama
ni diversión detrás de la puerta
estoy hueco, vacío como un opi.

Aunque ni siquiera tengo tierra
no soy quien pretenden que sea
no me parezco a ese que quieren que sea
me niego a ser ese que desean que sea
me niego rotundamente a ser.

Ya no me importa la igualdad
es ficticia como un slogan copiado
me aburre lo que leo, lo que escucho
me incomodan el entorno y el cemento
me fastidia no querer abrir los ojos.

No recuerdo cuando perdí esa vibración
sólo se que no la encuentro
que ya no siento más en colores
soy un daltónico mirando esa película
muda, en blanco y negro.