Ya no es mía

Bajé un momento a la Tierra
al dibujar con las yemas
la piel de mi panza
una voz en mi mente preguntó
¿de quién es esta tristeza?

"Ya no es mía", contestó otra voz
llevé el tabaco a los labios
y le pegué una seca profunda...
junto al humo entraron más penas
¿de quién es esta tristeza?

A lo lejos unas aves disparan
silbidos como llamados
que interpreto vienen desde el mar
o desde el tope de la montaña
pidiendo que los vuelva a buscar.

Párpados caen sellando ventanas
sólo puedo mirar hacia adentro
desde allí llegó la primera pregunta
la que da luz al camino
donde el sol resplandece.