Te seguís masticando el viaje
de que la democracia
es parecida a la libertad
mientras seguís dando reverencia
a generales y milicos.
Aplaudís monumentos infames
comiéndote la gambeta de Perón
que amaga para la izquierda
y sale por la derecha
dejándote siempre tirado en el piso.
Pero mientras tus bolsillos estén
con poca hambre
no importa qué pasa con los demás
por eso vas corriendo a votar
y así defendés a quién nos mata.
Te seguís masticando el verso
de los políticos que saben
que para liderar hay que hacer sacrificios
y entonces siempre sacrifican
la suerte de los demás.
Y si abrís los ojos un poco más
verás que el sur y el medio
siguen siendo agua, gas y petróleo
de submarinos norteños
que siempre quieren más y más.
Podés nadar y salir de acá
no hay camiseta que valga la pena
no debés morir por una bandera
sino por tu propia verdad
buscando luz, amor y paz.