Ciudad Cryptonita

Hay mareos, nauseas y dolor,
los huesos del cráneo se resquebrajan,
el pecho se contrae en metros,
el aire corta cuando pasa.

Estoy fingiendo esa sonrisa,
pero mi cabeza sabe que sucede,
el corazón ya no se desparrama,
las sábanas se quedan con la piel ahumada.

Hay gritos, bocinas y humo,
un volcán de acero escupiendo lava,
las manchas del mar un pasado que llama
y el aire que quema cuando pasa.

Estoy oliendo fumasa en la brisa
confundido y vistiendo una camisa,
mi alma sólo siente que extraña
la mañana cubierta de árboles y pestañas.

Hay dolor sin escape y personas lindas,
el pecho se contrae y el sueño no descansa,
así de feas eran las sombras,
no voy salir más, sólo quiero cambiar de lugar.